PLAN DE ALFABETIZACIÓN

Por: Dr. Rolando Morales Anaya (La Razón)

El nuevo gobierno está con grandes ganas de hacer muchas cosas en bien del desarrollo de Bolivia, entre éstas, la de vencer el analfabetismo en un periodo no mayor de los 3 años, habiendo comprometido para ello la ayuda cubana y venezolana.

Actualmente, las tasas de analfabetismo en Bolivia son bajas, mas ello no significa que no haya un serio problema en lo que concierne la lectura y la escritura. En el departamento de La Paz, donde comenzará el ambicioso programa gubernamental, el analfabetismo en varones de 30 a 50 años de edad está por debajo del 4 por ciento según el último censo de población y vivienda, afectando a unas 6000 personas. El analfabetismo en mujeres de las mismas edades está alrededor del 20 por ciento, afectando a unas 30 mil mujeres. Mas, sigue siendo preocupante la poca asistencia escolar de las niñas indígenas, sobre todo de las adolescentes.

Se ha hecho avances cuantitativos en materia de alfabetización y escolarización de niños y jóvenes, pero cabe preocuparse por el nivel de alfabetización que la mayor parte del pueblo de Bolivia tiene, pues, si bien casi todos saben leer y escribir, el desarrollo de estas habilidades es incipiente.

Los pocos datos anteriores llevan a sugerir que la nueva política educativa esté diseñada en torno a los objetivos siguientes: 1) Asegurar una mayor asistencia escolar de niñas y adolescentes indígenas, 2) Alfabetizar a las personas entre 30 y 50 años de vida, sobre todo mujeres, 3) Desarrollar la práctica de la lectura, 4) Reforzar la educación secundaria en cobertura y calidad.

En muchas áreas de Bolivia, no hay nada que leer, ni siquiera anuncios en las calles o carreteras, luego alfabetizar no tiene mayor sentido, salvo si, paralelamente, se desarrolla un plan nacional orientado a fomentar la lectura. Ello significa invertir en revistas, periódicos, cartillas, libros, anuncios, etc. y en campañas de promoción de la lectura. Este plan nacional no sólo facilitaría la alfabetización, pero también permitiría consolidar la habilidad de la lectura de los que ya han tenido alguna experiencia con ella. Como una forma de promover la lectura, en Cuba se vende libros a precios muy bajos. En Bolivia sería bueno establecer un fondo que permita subsidiar la edición de libros de manera de hacerlos accesibles a un mayor número de personas. Con este mismo objetivo, es imprescindible declarar su importación libre de impuestos.

Los especialistas en educación ponen mucho énfasis en la lectura y en las matemáticas, inscribiendo su interés especialmente en el apoyo que dan estas habilidades para el desarrollo del pensamiento abstracto necesario para entender cualquier ciencia, pero, no solamente para ello, ayuda también a poder mantener una conversación en términos razonables. Luego, la promoción y desarrollo de estas disciplinas deberían ser consideradas como prioridades nacionales y el apoyo externo que puedan recibir será muy bien venido.